Estamos constantemente transformando hechos, reescribiendo nuestro pasado para facilitarnos las cosas, para que encajen en nuestra versión preferida de los acontecimientos. Lo hacemos de forma automática. Nos inventamos recuerdos sin pensarlo siquiera. Si nos decimos suficientes veces que algo sucedió, acabamos creyéndolo yal final hasta podemos recordarlo
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Litros de jugo de naranja.